Arte y Cultura — Jueves, 24 de mayo del 2012 3:09 pm

ENCENDER EL TELEVISOR Y OBSERVAR: “LO CALIENTE QUE ESTÁ LA CIUDAD”

Escrito por

"Escenas del incendio del Casino Royale" (Fuente: blogdelnarco.com)

Por Cephea Cephea*

.

Las mejores estrellas de acción: Willis, Stallone, Schwarzenegger, Van Damme, Chan, Lee, Seagal, Norris, Ford, Bronson.

-

También: la ciudad perfecta. De la que todos hablan, observan cosas, sienten miedo o quieren conocer, porque ahí existen. Escenas de acción.

.

Es la ciudad de todas esas películas donde estas estrellas del cine con una solitaria bala «cualquier calibre», matan a manadas enteras de despiadados y expertos en como morir naturalmente, en una sola toma.

.

¡Corte!

.

Los dobles personajes. Aquí y allá, por todos lados, en el bien y el mal.

.

Policías. Narcotraficantes. Soldados. Halcones. Gobernadores. Niños (Sicarios). Empresarios. Federales. Sicarios (Profesionales). Futbolistas Profesionales. Sicarios (Piratas). Presidentes Municipales. Alcaldes. Guardias de Seguridad. Luchadores. Conductores de TV. Cantantes. Conductores de Radio. Actrices. Periodistas. Infantes de la Marina etcétera, etcétera, etcétera.

.

Por supuesto, todo eso en esta ciudad es necesario. Es la ciudad perfecta.

-

¡Acción!

-

La gente de la ciudad huye, pero desearía no hacerlo. Así es como los dobles personajes vienen y residen en esté gran set de grabación, en esta caliente ciudad.

-

Nota: no se dice Caliente Ciudad, por el infernal calor regiomontano.

-

Los dobles personajes saben sobre todo lo que sucede aquí. Pero… igual da lo mismo y guardan silencio –o alguna de esas estrellas del cine lo tiene sujeto entre sus brazos y amenazado con deslizar un filoso cuchillo de un lado a otro, en la parte más sensible de su cuello… o con jalar el gatillo del arma. Todo depende del director de escena; Cronenberg elegiría el cuchillo y mucha sangre. Spielberg se iría por el gatillo del arma, pidiendo rayos láser amablemente.

-

Alguien había dicho que en esta ciudad no son necesarios los efectos especiales.

-

Contamos con lavado de dinero.

-

Existe el cuento que… El Dinero desaparece en las manos de algún político durante alguna mañana. A la mañana siguiente, sucede lo mismo pero ahora aparece o desaparece en las manos de un narcotraficante con toda  la sangre ya seca de algún extraño. Otro doble personaje caído por jales a los que se envían sicarios a cobrar esas y ciertas cantidades verdes, logrando llevar a cabo la historia de esos pequeños cuentos, y finalizando todo eso haciendo trucos de magia, como Beto “el Boticario”. Dinero que lo vez y ahora no lo vez.

-

El dinero se ensucia, pierde el valor que nunca ha tenido y pierde a la gente que lo ha intentado tener.

-

El poder, lo maniático, lo adictivo. Los que se visten impecables para gobernar y tener que aparecer a dar la cara en los medios de comunicación, y decir ¡Ya Basta! una y otra vez.

-

Lo mejor sería grabar uno de esos ya cotidianos enlaces del gobierno. Memorizarlo sin quererlo. Apagar los televisores y simple y sencillamente proyectarlo cada vez que se escuchen las balas, las explosiones, las sirenas, los gritos y todo lo que hace que la ciudad sea una estupenda escena de acción.

-

El día que ese rumor llegó a mi vida, yo ya no podía seguir viendo más Terminator, Misión: Imposible, El Fugitivo o Duro de Matar 1, 2, 3 & 4.

-

Me habían dicho que: un misil AIM-9 Sidewinder tocaba la puerta de una camioneta 2010 Chevrolet, Tahoe; la calcinaba junto a los dobles personajes que se encontraban dentro. Siguió una inmensa explosión por el sitio en donde cierta escena fue realizada. «Una gasolinera». ¿Cuál fue el costo de cierta escena de acción? Nada.

-

La mejor escena de acción nacional de la cual me habían platicado. Misiles a plena luz del día y ritos de dolor sin doblaje alguno. Sólo que en vez de los característicos créditos finales de abajo hacia arriba, los créditos aparecían en mantas moviéndose para donde el viento quisiera llevar las letras y las consignas. Las amenazas y próximos rodajes de acción en la ciudad, siempre en “continuará”. Parece no tener final. Y de tantas continuaciones uno ya dice vivir en Hollywood.

-

Ser famoso: tener cirugías estéticas y hacer yoga o pilates para no perder la calma.

-

Compré mi boleto a Monterrey.

.

Me advirtieron blindar mi cuerpo y mi equipaje.

-.

Viajar de día, si era posible.

-.

Mi cuello ahora lo entiende. Tres horas varado en el autobús a causa de un retén. ¿De los buenos o los malos? Qué miedo, qué intriga. Como si las carreteras en el país ahora fueran el camino de los lamentos, la travesía con rumbo a donde los muertos de esos dobles personajes peregrinan a intentar descansar en paz.

.

¿Miedo? Para nada. ¡Amo las películas de acción! Sólo espero conseguir todos los autógrafos que me sean posibles. Mi trauma y mi obsesión van más allá de lo normal. En realidad de quien soy un enfermo fanático y desquiciado, es de esos dobles personajes de los que hablaba. Los dobles personajes de: Willis, Stallone, Schwarzenegger y las otras estrellas del cine que, en realidad, están en sus camerinos. Refugiados en lujosos sótanos portando chalecos antibalas, con diamantes tallados para nunca dejar de lucir bien e implorando vuelos privados de regreso a sus mansiones en Beverly Hills.

.

Lo siento mucho si esas estrellas del cine son unos completos junkies y piden porciones blancas en bandeja de plata, que adornen sus camerinos. Hoy en día, y por cómo está la ciudad, eso se convierte en un peligro. Conseguir miligramos de estupefacientes, pequeñas cantidades de dosis. Ocasionan desapariciones de gente que ni siquiera sabe qué es un “papel”, un “toque”, una “grapa” o un “gallo”.

.

Sería más fácil descolgar esas piñatas humanas de los puentes peatonales, llevarlas a sus mansiones, nadar junto con ellas, conocerlas y dedicarles un poco de atención durante algún rato, y romperlas sintiéndose en alguna dominical carne asada,  para inhalar toda  la cocaína posible que lloverá de sus tripas. Mientras esperan el llamado para aparecer en escena, decir unos cuantos diálogos y salvar al mundo o a esta ciudad comenzando a incendiarse.

-

Las escenas son perfectas y a ninguno de los ciudadanos le he descubierto esas bolsitas con la combinación de líquidos que hace una sustancia similar a la sangre. Si alguien está herido, créanlo.

-

Es peculiar, es único. Las escenas contienen risas juveniles, risas perdidas. Bebés delirantes en carriolas llorando por esos muertos aunque no lo quieran y no lo sepan.

.

Ayer estuve tan cerca de dos locaciones y por algún momento, parecía ser una escena de comedia, una sátira dibujada en un periódico, con un humo negro en tercera dimensión brotando de las maquinitas del Casino Royale.

.

La burla sigue.

.

El muerto que vi en el centro de la ciudad se quita esa bolsa negra, se pone de pie y golpea a los forenses antes de rafaguearlos con una lluvia de balas. Se va caminando, porque en realidad es otro doble personaje y todos siguen andando como si nada hubiera pasado.

.

Transcurren las horas, las cifras de esos dobles personajes calcinados, asfixiados o como sea, suben y bajan: 53, 32, 12, 100000. Nadie sabe. Todos son dobles personajes. Todos son estrellas de acción en la ciudad.

.

Mi fanatismo llega a su éxtasis. Ya no volveré a comprar más películas de acción. Le prenderé fuego a esa colección en honor y recuerdo de lo que me está pasado en la ciudad.

.

Me siento una estrella de cine. Podría hacer los mejores trucos. Saber karate, usar paracaídas, arreglar mis huesos, esquivar balas, desactivar bombas. Ahora y en realidad soy un doble personaje desde mi interior fanatizado con explosiones y finales cardiacos. Ojalá algún día la bandera de México no se encuentre a media asta y ondeé como lo patriótico de un Bruce Willis salvando al mundo en la enorme boca de Steven Tyler, cantando la canción de Armageddon.

-

Ahora es adictivo. Aparece el Presidente de México en la ciudad. Madruga, se ve impecable y dice: ¡Ya Basta!, seguido de aplausos y gritos de esperanza. Después da los buenos días pero ya no importa. Ya dijo: ¡Ya Basta! Aún y cuando baja la cabeza y todos le sacan fotos. ¿Está triste? Piensa que él no tiene ni una pizca de culpa.

-

¿Quién la tendrá?

.-

Mejor todos escondamos los billetes en nuestros bolsillos e inhalemos, fumemos o inyectemos esas dosis de droga que también traemos entre la ropa. Así ya nadie nos creerá que es talco lo que maquilla nuestras narices o que siempre tenemos ojos de mapache o mordidas de roedores en nuestros antebrazos.

-

Los noticieros adornan sus emisiones con un moño negro y nuestras pantallas también. Van a pausas comerciales y cambian esa música noticiosa por un silencio tan pleno que es triste. Mientras María Julia de la Fuente o el Arquitecto Benavides también bajan la cabeza, intentando estar tristes.

-

Les ponen cifras a todos los dobles personajes calcinados, asfixiados, como sean. Escuché cantidades. Algo así como 300 millones de pesos. Perfecto. Estoy listo. ¡Llego la hora de salvar al mundo! Limpiar la ciudad: al fin y al cabo soy un doble personaje más. Si algo me sucede, la cifra de dinero por la recompensa subirá hasta que otra ciudad sea más interesante, tenga más locaciones de acción y, tal vez, pueda ser ganadora de un Oscar.

____________________________________________________________________________________________
*Cephea Cephea. Nació en el DF. De infancia vaga y adolescencia irresponsable. Agobiado por los cambios de estilo de vida y de las ciudades superficiales. Vivió y aún cree vivir su Vida Norteña: malas amistades, punk rock, una licenciatura en administración de empresas, inocencia y una nostalgia eterna de: un–Capitalino–convertido–en–Regio–convertido–en–Chilango. Va y viene en una bicicleta narrando lo que ya fue o lo que nunca podría ser realidad, del DF a Monterrey y viceversa. Visiones de una vida pretérita y citadina, o de una juventud norteña atrapada en otro lugar, a cientos de kilómetros de distancia. (http://chansonstristes.tumblr.com/)

Dejar una respuesta

— required *

— required *