Por Ramón Salas*
La economía como ciencia inexacta, trae respuestas adecuadas para cada interesado ya que ésta aunque es ciencia, no es exacta, por lo que 2+2 no serán necesariamente…4.
Desde el siglo XVII los pensadores y los políticos han acudido al contenido de la denominada Economía Política para tratar de encontrar las respuestas pertinentes a las interrogantes del devenir en nuestras sociedades: Así como en el siglo XVIII y mediados del XIX el Liberalismo preconizado por Adam Smith, John Stuart Mill, etc., fue la doctrina dominante, llegó producto de los escritos de Carlos Marx y Federico Engels, otra perspectiva: El socialismo científico, comúnmente y erróneamente denominado comunismo, el cual como sabemos se implementó en la antigua Rusia Zarista a partir de 1917, dando nacimiento a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que implosionó en 1989, siendo tal sistema denominado académicamente como socialismo real.
Luego tuvimos la onda neoliberal posterior a 1989 con su onda privatizadora y reductora del tamaño del gobierno, con lo que llegamos al momento actual en el cual tenemos una crisis económica mundial a escala global con la eurozona tratando de salir del atolladero por los problemas de las economías de varios de sus socios (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia, España); el crack inmobiliario de los Estados Unidos; el avance de una multipolaridad política y económica donde tocan al club de las economías más poderosas del globo, el denominado grupo de los BRICs ( Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica).
Es decir, la tan mentada globalización ha hecho que todos en mayor o menor grado seamos acreedores y deudores; ante este panorama, América ha adoptado varias soluciones entre contradictorias, complementarias y pragmáticas buscando su lugar en lo que se perfila como un nuevo orden económico mundial. Por un lado, Canadá, Estados Unidos y México tienen su Tratado de Libre Comercio (TLCAN); Centroamérica a su vez ha negociado por separado este tipo de Tratados con los Estados Unidos e, inclusive, El Salvador, donde gobiernan los antiguos guerrilleros del FMLN, utilizan como moneda oficial el dólar estadounidense; el Caribe angloparlante se asocia en el CARICOM; y América del Sur se ha dividido en dos bloques que a la larga deberían complementarse en uno solo: MERCOSUR (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) y la Comunidad Andina de Naciones (Anterior Pacto Sub-Regional Andino integrado por Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia).
Por su parte, Chile ha decidido volcarse más hacia el Pacífico que en dirección a la Cordillera Andina, y Venezuela salió de la CAN para ingresar al MERCOSUR y esto no se ha consumado por la negativa del legislativo paraguayo (ya que allí el legislativo es independiente del ejecutivo); paralelamente a ello Caracas, de la mano del presidente Chávez, es fundadora y financista de dos organismos de integración económica a nivel continental: PETROCARIBE (que tuvo como presidente al derrocado Manuel Zelaya) y la ALBA (Alternativa Bolivariana para nuestra América).
Hecha esta brevísima introducción a temas tan complejos y profundos (integración, comercio exterior, política económica y fiscal) el caso venezolano es paradójico por cuanto ostenta la inflación más alta del continente a pesar de exportar cada barril de petróleo por alrededor de 100 dólares, lo que a su vez le permite subsidiar en forma directa a sus Aliados más cercanos en el continente: Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador. Amén del petróleo que distribuye al Caribe angloparlante a través de PETROCARIBE, lo cual según las malas lenguas le asegura contar con sus votos en la OEA.
A lo interno desde 1999 ha establecido varias devaluaciones y una reconversión monetaria (ahora la moneda de curso legal se denomina Bolívar Fuerte), así como desde el año 2003 existe un control de cambios y de precios que no han servido para bajar la inflación. Ha expropiado y ocupado empresas, bancos, explotaciones agrícolas y pecuarias, Bancos, una Naviera y más reciente hasta un equipo de Basquetbol profesional (Guaiqueríes de Margarita).
En este panorama económico, se añade la promulgación por la vía de un Decreto-Ley, la denominada Ley de Costos y Precios Justos que entró en vigencia el pasado 22 de Noviembre, instrumento legal mediante el cual se pretende –según el gobierno- acabar con la inflación y la especulación mediante los sistemas de control de costos y precios allí señalados, a lo que se unen una serie de mecanismos sancionatorios donde prevalecerá tal y como están concebidos, la discrecionalidad de los funcionarios actuantes, todo lo cual trataré de explicar en otra entrega. Así estamos por aquí.
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*Abogado especialista en derecho tributario. Especialización en derecho administrativo por la Universidad de Salamanca, España.
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